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Liliana Ruiz-Healy: testimonio de bienestar con alimentación consciente



Empoderamiento y autonomía, es lo que me ha dado este camino.

Esta es la historia de Liliana Ruiz-Healy, una mujer que ha recorrido un camino ejemplar de congruencia y compromiso con su salud. En su búsqueda incansable por sentirse plena. Liliana ha logrado superar desafíos significativos, estableciendo y cumpliendo sus propias metas en cuanto a su cuidado personal, tanto interno como externo. Su vida ha sido guiada por un objetivo claro: “vivir con vitalidad y bienestar, desafiando las expectativas y demostrando que es posible una transformación profunda”. Hoy, Liliana nos comparte cómo la escucha atenta de su organismo y la incorporación estratégica de aliados naturales, como el colágeno hidrolizado de Duché, han marcado una diferencia en su vida.

La historia de Liliana no es ajena a muchos: una vida llena de desafíos de salud que la llevaron a un punto de inflexión. "Yo empecé con dolores muy intensos en las articulaciones, no podía ni dormir, y siempre me sentía cansada", nos relata Liliana con una sinceridad que toca el alma. Tras años de buscar soluciones en tratamientos convencionales sin encontrar alivio duradero, su cuerpo le estaba pidiendo a gritos una transformación. Fue entonces cuando decidió escuchar esa voz interna y buscar un camino diferente, guiada por la sabiduría de una naturópata. Así fue como empezó su camino que la llevó estudiar, especializarse y hoy dedicarse a aplicar conocimientos y experiencias sobre la salud funcional, la herbolaria y estilo de vida para ayudar a las mujeres. 

El mensaje que lanza a otras mujeres: “lo que les puedo regalar es que aprendan sobre el sistema hormonal y ahí van a tener respuestas porque conocer tu sistema hormonal es conocernos a nosotras”.

El significado que ha encontrado Liliana en este camino transformador es que, “ha sido mucho empoderamiento y autonomía para poder apoyar a otras mujeres. Que el entendimiento sobre la nutrición y el cuerpo brindan mucha independencia. En una palabra: Autonomía”.

Imagen de referencia, proporcionada por Liliana Ruiz-Healy

La alimentación: el gran giro hacia la sanación

El primer y más crucial paso para Liliana fue revolucionar su relación con la comida. Se dio cuenta de que lo que ponía en su plato era mucho más que simple sustento; era la medicina o el veneno para su organismo. De la mano de su especialista, Liliana se embarcó en una profunda limpieza y reestructuración de su dieta. "Fue sorprendente cómo al reducir y elegir opciones de alta calidad en alimentos como lácteos, azúcares, carnes rojas y harinas, mi cuerpo empezó a reaccionar", comparte con entusiasmo.

Adoptar una alimentación predominantemente alcalina, rica en vegetales frescos, frutas, germinados y jugos verdes, no fue una moda, sino una necesidad vital. Los beneficios no tardaron en manifestarse: los dolores que antes la postraban comenzaron a disiparse, el insomnio dio paso a noches de sueño reparador y una energía renovada inundó su día a día. "Todo se empezó a acomodar. Sentía cómo mi cuerpo se desinflamaba, cómo se desintoxicaba, fue una sensación de renacer", describe Liliana, dejando claro que una alimentación consciente es el pilar fundamental de la verdadera salud. La comida se convirtió en su aliada, no en su adversaria.

Imagen ilustrativa proporcionada por Liliana Ruiz-Healy

El colágeno hidrolizado: impulso que faltaba

Con una base alimenticia sólida, Liliana buscaba algo más que complementara su transformación y potenciara los resultados. La recomendación de integrar colágeno hidrolizado fue un acierto. Ella misma nos cuenta cómo este aliado natural se convirtió en un catalizador para su bienestar integral.

Los cambios no solo fueron internos; también se hicieron visibles: "Mi piel luce diferente, las líneas de expresión se han suavizado y tengo una luminosidad que no recordaba", afirma la entrevistada evidenciando el poder del colágeno en la elasticidad y apariencia de la piel. Pero más allá de lo estético, el impacto en su movilidad fue asombroso: "Lo más increíble es que se me quitaron los dolores de articulaciones. Ahora tengo una agilidad que creí perdida. Volví a sentirme joven". Esta es la prueba de que el colágeno hidrolizado, al ser un componente esencial de nuestros tejidos conectivos, es clave para la salud articular, la fortaleza de huesos, cabello y uñas, y la vitalidad general.

La nueva Liliana: inspiración para todas

El testimonio de Liliana es una invitación a explorar un camino de bienestar que comienza por escuchar a nuestro propio cuerpo y tomar decisiones conscientes sobre nuestra alimentación. Su historia nos valida la idea de que una dieta rica en nutrientes, combinada con nutracéuticos de calidad como el colágeno hidrolizado, puede apoyar en la transformación de nuestro estilo de vida, devolviéndonos la energía, la agilidad y esa sensación invaluable de sentirnos bien, por dentro y por fuera.


Imagen de referencia, proporcionada por Liliana Ruiz-Healy

Regalo: receta de malvaviscos con colágeno Duché

Malvavisco de colágeno hidrolizado con miel, caléndula y lavanda

Ingredientes

-3 cucharadas de jugo de limón  

-¾ taza de agua  

-1 taza de cerezas frescas o congeladas (puedes sustituir con fresas, moras, frambuesa)   

-¼ taza de miel   

-1 cucharadita de jengibre fresco   

-2 cucharadas de colágeno duché hidrolizado natural 

-1 sobre de grenetina Duché 

Procedimiento

En una licuadora agrega el jugo de limón, el agua y las cerezas y mezcla a alta velocidad hasta obtener un líquido.  Si estás usando otro tipo de moras con semillas, tal vez tengas que colarlo. 

Vierte la mezcla en una olla y calienta a fuego medio-bajo, mientras agrega la miel, el jengibre, colágeno y grenetina. 

Bate durante 5 minutos, hasta que la mezcla esté líquida y no haya grumos.  

Si estás usando un molde, coloca el molde en una charola para facilitar moverlo al refri. Vierte con cuidado la mezcla en el molde o charola que elijas. 

Coloca en el refrigerador para que se endurezca durante 1 hora.


TIP: Si estás usando un molde de silicón, transfiérelo al congelador durante 5 minutos (¡pon un temporizador!) para poder desmoldar las gomitas fácilmente. Si usas una charola para hornear, corta en cuadritos una vez que esté listo.

Si Liliana pudo encontrar la clave para su bienestar, tú también puedes iniciar tu propio viaje de transformación. La salud es un camino, no un destino, y cada paso cuenta.