Desde 1959, Duché ha construido su trayectoria junto a personas, emprendimientos, distribuidores aliados y equipos que convierten la calidad en un trabajo cotidiano.
La consistencia se sostiene desde la planta: investigación, desarrollo, control de calidad, tecnología y procesos de inocuidad respaldan cada producto.
Cumplir 67 años significa reconocer una historia construida con personas, productos, conocimientos y relaciones que han permanecido en el tiempo. Desde 1959, Coloidales Duché ha acompañado a quienes preparan una gelatina para su familia, a quienes encuentran en ella una oportunidad de emprendimiento y a los negocios que confían en la marca para atender a sus propios clientes.
Crear comunidad, una de nuestras cualidades
En años recientes, Talentos Duché ha dado visibilidad a muchas de estas historias. La iniciativa comenzó como un concurso para reconocer la creatividad y el trabajo de quienes elaboran gelatinas y posteriormente abrió espacios de capacitación y colaboración mediante clases y transmisiones en vivo. Brenda de la Rosa, su primera ganadora, describió aquel reconocimiento como "mi resortito para impulsarme", porque confirmó que su práctica y dedicación estaban dando resultados.
El impacto de Duché alcanza también a negocios y aliados comerciales; por ejemplo, Servienvases Zamora comenzó como el emprendimiento de una pareja y, al ampliar su oferta para atender al mercado de la repostería y los alimentos, encontró en Duché un aliado. Su fundador, José Luis Pérez B., destacó que la marca "ha sido muy importante en el desarrollo" del negocio y resumió la relación en dos elementos: calidad del producto y atención. La alianza también ha permitido ofrecer demostraciones y capacitación a sus clientes, ayudándoles a conocer las aplicaciones de los productos y a tomar mejores decisiones para sus negocios. De esta manera, la relación entre fabricante y distribuidor llega hasta quienes convierten una receta en una fuente de ingresos.
La confianza comienza en la planta
Detrás de cada bolsa de grenetina, esencia, concentrado o color se encuentra el trabajo de las áreas de producción, desarrollo de nuevos productos y control de calidad. La página oficial de Duché informa que sus productos se elaboran bajo estándares y certificaciones de inocuidad como FSSC 22000, ISO 22000, HACCP y la NOM-251-SSA1-2009 para las buenas prácticas de manufactura.
La mejora continua también se refleja en la incorporación de tecnología. En 2022, Duché adquirió un nuevo equipo de clarificación que permitió alcanzar valores inferiores a 30 NTU en sus grenetinas, con resultados repetibles y consistentes en transparencia. El Ing. Juan Manuel Nolasco explicó que esta tecnología hizo más eficiente el proceso y permitió ahorrar agua, energía y productos químicos.
La innovación implica mantener esa calidad cuando una idea llega a producción. La Ing. Arelia Garduño, gerente de nuevos productos, ha explicado que cada desarrollo requiere preparar prototipos y controlar después una producción capaz de conservar los estándares que distinguen a la marca. Este trabajo ha permitido ampliar el catálogo con sabores, colores y soluciones para distintos tipos de consumidores y negocios.
La consistencia se encuentra en el producto y en cada relación construida alrededor de él. El Ing. Nolasco lo expresó al hablar de la Grenetina Duché 290 Bloom: su perfil de calidad "se mantiene y se respeta en cada lote que se produce".
Así pueden contarse 67 años de Duché: a través del trabajo de quienes elaboran cada producto, de los distribuidores que acercan la marca a nuevas comunidades y de las personas que encuentran en una receta la posibilidad de comenzar o hacer crecer un negocio.
Celebramos 67 años de calidad, inocuidad, innovación y confianza. Una trayectoria que continúa transformándose junto con las historias de quienes han hecho de Duché una parte de su camino.



