Stefy, Gaby y Xóchitl se han convertido en las nuevas voces de la Capacitación Duché; reconocemos su disposición para aprender, compartir y crecer junto con la comunidad gelatinera.
Su historia refleja una apuesta importante de Duché: impulsar a sus colaboradoras, abrir espacios para nuevas voces y acompañar el crecimiento de quienes hoy inspiran a más personas a crear con gelatina.
En Productos Duché, la capacitación también es una forma de abrir camino. Hoy, las clases por Facebook Live se han convertido en un espacio para compartir recetas, resolver dudas y demostrar que el mundo de la gelatina puede ser tan técnico como creativo. Al frente de estas transmisiones están tres colaboradoras que, con entusiasmo, práctica y mucho compromiso, comienzan a construir una nueva etapa dentro de la Capacitación Duché: Stefany, Gabriela y Xóchitl.
Con esta nota queremos reconocer algo igual de valioso: su disposición para aprender, ponerse frente a cámara, compartir lo que saben y seguir creciendo junto con la comunidad que cada semana se conecta para preparar gelatinas, bolis, gomitas, encapsulados, flotatinas y muchas otras recetas con productos Duché.
Para Stefy, el acercamiento a la gelatina artística comenzó desde la curiosidad. Ver videos de encapsulados, flores y colores despertó en ella el deseo de intentarlo. Aunque venía de estudiar química industrial, encontró en la gelatina una manera distinta de aplicar ese conocimiento: ya no solo desde la fórmula, sino desde el resultado, el sabor, la textura y la emoción de ver una pieza terminada.
“Me llamó muchísimo la atención la gelatina artística, los encapsulados, los colores. La satisfacción de terminar el trabajo y ver el resultado final es lo más hermoso”, comparte Stefy, quien hoy disfruta especialmente las técnicas artísticas y la elaboración de bolis.
Su proceso también ha estado marcado por la capacitación interna. En Duché aprendió sobre hidratación de grenetina, gramajes, encapsulados, capas, uso de colores en polvo y gel, así como aplicaciones de la grenetina en distintas preparaciones. Para ella, uno de los mayores aprendizajes ha sido entender que los productos no limitan la creatividad, sino que la abren: “Me encanta jugar con los productos porque dan distintos resultados; puedes probar más colores y sabores”.
Gaby, por su parte, ya formaba parte de la historia cotidiana de Duché desde la promotoría y la demostración en tiendas. Durante años había preparado gelatinas de manera más sencilla para degustación, pero en el último periodo comenzó a descubrir que la gelatina podía convertirse en un mundo mucho más amplio. Ese paso de promotora a rostro de capacitación ha sido emocionante, aunque también desafiante.
“Todavía da miedo, porque afuera no ves la reacción de la gente. Pero me gusta, porque hay muchas personas que ven lo que hacemos, ven el trabajo, la dedicación y el esfuerzo para mejorar”, cuenta Gaby.
Su testimonio conecta con una idea importante para quienes quieren iniciar en este oficio: no hace falta empezar sabiendo todo ni hacerlo perfecto desde el primer intento. Para Gaby, el aprendizaje se construye con constancia, práctica y confianza: “Que no tengan miedo a empezar. No hace falta hacerlo perfecto; lo importante es ser constante, que te guste lo que estás haciendo y nunca dejar de creer en uno mismo”.
En su camino, la gelatina también le ha permitido reconocerse capaz de crear cosas nuevas. “Para mí no significa solo un postre; es una oportunidad para descubrir una pasión que no sabía que tenía. Me ha enseñado a verme capaz de crear cosas que no sabía que podía hacer”, comparte.
Xóchitl llegó a Duché desde otro punto de partida: venía de la promoción de vinos y encontró en la marca una oportunidad para aprender algo que no imaginaba. Al principio, la gelatina le parecía complicada; incluso reconoce que no era algo que le gustara hacer. Sin embargo, al comenzar las capacitaciones, descubrió que detrás de cada receta hay técnica, paciencia y posibilidades creativas.
“Me di cuenta de que no era tan complicado, que era bonito. Me gusta mezclar colores, practicar en casa y ver cómo una gelatina puede tener muchas formas de presentación”, comparte Xóchitl.
Para ella, una de las experiencias más significativas ha sido sentirse respaldada por la empresa. La posibilidad de capacitarse, practicar y participar en los lives le ha dado nuevas herramientas no solo para su trabajo, sino también para imaginar otras posibilidades. “Me siento apoyada por la empresa. La gelatina ha significado mucho porque he aprendido algo que jamás me imaginé”, expresa.
Las tres coinciden en algo: la gelatina no es solo “agua caliente y ya”. Es un trabajo artesanal que exige conocer los productos, respetar procesos y cuidar los detalles. Una buena hidratación de la grenetina, el manejo correcto de los gramajes, el uso adecuado de esencias y concentrados, los tiempos de refrigeración y la limpieza en el manejo de los ingredientes son claves para lograr buenos resultados.
Stefy lo resume desde la práctica: “Hay que hidratar bien la grenetina, colocar bien los sabores y cuidar los gramajes”. Gaby insiste en la paciencia y en el cuidado del producto: conservarlo bien tapado, en un lugar fresco y evitar contaminarlo. Xóchitl, por su parte, recuerda que conocer los usos de cada grenetina y seguir bien una receta puede hacer toda la diferencia: “Por tantito que se pase o le quites, no queda igual”.
Más allá de la técnica, lo que hoy representan Stefy, Gaby y Xóchitl es una apuesta por el crecimiento. Duché abre espacio a nuevas caras, impulsa a sus colaboradoras y reconoce que la capacitación también se construye desde la experiencia viva de quienes aprenden, practican, se equivocan, corrigen y vuelven a intentarlo.
En cada live, ellas no solo comparten recetas: también transmiten confianza. Muestran que una gelatina puede convertirse en una flor, una capa de color, un encapsulado, una flotatina o una idea de negocio. Y, sobre todo, recuerdan que aprender también puede ser una forma de descubrir nuevas habilidades.
“Es todo un arte y un mundo”, dice Xóchitl. Y quizá esa frase resume muy bien esta nueva etapa de la Capacitación Duché: un espacio donde la técnica, la creatividad y las oportunidades se encuentran para seguir acercando el mundo de la gelatina a más personas.
Bienvenidas oficialmente, Stefy, Gaby y Xóchitl, a esta nueva etapa como caras de la Capacitación Duché. Que este sea solo el inicio de muchas recetas, muchos aprendizajes y muchas historias compartidas.






