Doris Corona es mexicana, sin embargo lleva 20 viviendo en EUA. “Mi mamá siempre hacía gelatina de vainilla cuando estaba chiquilla y me encantaba; hasta que tuve a mis nietos empecé a motivarme a hacerles gelatinas como la que hacía mi mamá, luego de mosaico de tres leches”, comparte la entrevistada y agrega “yo no tenía idea de que lo iba a hacer y me apasionó, me gustó y continué. A la fecha me sigo superando y me falta enterarme de lo nuevo que hay”.
Gracias a la recomendación fue que Doris conoció la grenetina 290 Bloom hace cuatro años y es la que utiliza siempre. “Me la recomendaron y desde entonces me encantó. Fue algo que llegó a mí. La ventaja es que se puede trabajar muy bien, tiene buena consistencia. No tiene olor ni sabor. Está perfecta”.
El mensaje que comparte para quienes quieran entrar al mundo de la gelatina es el siguiente: “No se detengan, porque si es algo que les gusta lo van a lograr; si no lo han hecho, traten y verán que sirve de terapia y es algo que no se describe, es muy lindo. A veces tienes una idea pequeñita y te sorprendes con las chuladas que llegas a hacer. Querer es poder”.
Para Doris hacer gelatinas es una terapia, se le van las horas en ello. “Vieras cómo te relaja formar tus figuras, luego ves el resultado y dices: ¡wow!, ¿yo hice esto? Me hace sentir muy bien”.
Doris ha ido aprendiendo sobre la marcha y agradece a las comunidades en Facebook y a maestros con los que ha aprendido lo que sabe. Relata, “en julio de 2022 me gradué de GelatiArte. Antes de eso hubo una temporada de retos y cómo me encantaban. Cuando el profe Omar dio su clase con hamburguesa con papas y soda, pensé que no lo iba a lograr, pero ándale que mi inconsciente me dijo que tenía que poder y que me pongo a hacerla; ¡Hasta el vaso hice de gelatina, con todo y popote! Todo era gelatina y quedé maravillada; ahí fue cuando me dije: ¡yo puedo!”.
“Mi sueño era hacer gelatinas inyectadas y gracias a Dios me ha tocado estar con la maestra Yolanda y Luz Magaña y ahí también dije: sí puedo. Ellas me decían cómo hacerle y quedé encantada del resultado. No soy experta, pero siento que salen bonitas mis flores y fue algo que siempre quise hacer. Ahora voy por los pasteles en gelatina”, nos dice entusiasmada.
Para Doris la gelatina ha significado su pasión y el compartir sus conocimientos también es parte de lo que le da sentido, “con las clases, para mí no es solo darla, desde un mes antes qué voy a hacer y llegan ideas hasta a medianoche. Es algo bonito y quieres dar lo mejor. Se apasiona uno dando clases”.
De entre sus planes está el seguirse superando, “cada que veo algo nuevo pienso que lo voy a hacer y lo lograré. Me tengo que capacitar y ya no se nos dificulta nada porque encuentras todo en internet. Quiero seguir haciendo lo nuevo, aunque en el pueblo donde vivo no les llame la atención, yo estoy motivada y lo seguiré haciendo”.
Para cerrar la entrevista Doris nos regaló algunas recomendaciones:
1. “El mosaico la mayoría hace cuadros grandes, pero es mejor hacer cuadros pequeños, se ven todos los colores y lucen más”.
2. Gelapaletas. “Hago mis gelatinas de colores un día antes; las pico y revuelvo en la charola y las dejo en el refri en lo que hago las tres leches. De esa manera ya no batallo con el palito porque lo frío de los colores al poner la leche se cuaja de volada. Si es de agua yo le pongo aluminio encima y lo encajo.
3. Gelapaletas y gelatinas. “Si es de agua hay que engrasar bien el molde para que no se rompan. Ayuda mucho engrasar molde y ponerlo poquito en el congelador, se adhiere más pronto la gelatina”.
¡Gracias, Doris por tu tesón, creatividad y generosidad para compartir lo que en estos años has aprendido. Felicitaciones por tu labor y esperamos seguir siendo parte de tus historias de éxito!
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