Borla tiene aproximadamente tres años, fue rescatado tirado en la calle con una fractura en la columna; no podía caminar, se arrastraba. La MVZ Rocío López, a quien se lo llevaron después del rescate es quien lo ha cuidado y nos cuenta la historia de cómo es que Borla se ha recuperado de ocho cirugías de columna; esto gracias a los cuidados médicos, al tratamiento con Gelipet desde el primer día que llegó a la clínica y al cariño que se le ha dado.
“Se le estrellaron dos vértebras que se le tuvieron que retirar, así que se le hizo columna nueva a partir de nada. Gracias al cemento óseo, al colágeno hidrolizado de Gelipet, al PRP, fue muy rápida su recuperación. Cuatro meses después de todas las cirugías quedó listo con su columnita soldada. El animal tiene su espaldita derecha, está bien; tiene movilidad y sensibilidad en las patas, pero no puede caminar, aún. Yo espero que eventualmente pueda caminar. Tiene control de esfínteres, tiene todo. Cuando llegó nada de esto tenía”, comenta la especialista.
Borla es un perrito con un carácter muy dulce, sociable, cariñoso y protector, está listo para ser adoptado por alguien que lo cuide y comprenda su condición.
Luego de su rescate a Borla se le hicieron ocho intervenciones de columna, se le retiraron vértebras que estaban estrelladas y se utilizó cemento óseo, que es un cemento que se osifica, es como un implante, para sustituir a las vértebras y gracias a esto soldaron mucho más rápido. “Cuando estaba recién rescatado, durante el periodo de cirugías lo tuve con una especie de armazón de yeso para que no se le moviera la columna, estuvo completamente inmovilizado seis meses. Eso le mermaba mucho la calidad de vida, estaba de buen humor, comía bien, pero era una cosa que le molestaba. En el momento que se lo quitamos y lo pusimos en el carrito, fue el más feliz del universo”, comparte la veterinaria López Meba.
Derivado del traumatismo, que intuye la médica que fue un atropellamiento, Borla presenta infecciones urinarias recurrentes y se le encontraron cálculos renales. “Al no tener movilidad en patas traseras, a veces no tiene continencia urinaria, generalmente controla esfínteres, pero hay veces que orina y por el uso de pañal se le hacen infecciones, por más que le demos mil cuidados. Tratamos de tenerlo sin pañal, pero cuando hay mucha gente en la clínica es complicado y se le pone pañal; eso causa infecciones a la larga. Por la misma traumatología tiene el pene evertido y es un predisponente para tener infecciones urinarias, o en el pene o laceraciones. A veces está muy irritado, así que lo que hacemos es que no use pañal. Sí hay varias complicaciones dada su condición, pero es un perrito feliz”.
Borla cautiva con su mirada y su buen humor, así fue como se ganó el corazón de una voluntaria que tuvo nuestra experta en Gelipet, Monique, quien vive en Nueva Jersey, pero el tiempo que convivió con este adorable perrito, fue suficiente para que, al volver a México a llevarse en adopción a una perrita para su mamá, le trajera en donación una silla de ruedas especial. “Cuando llegó Monique por Nova y trajo la silla para Borla todos llorábamos, fue todo bonito”, comparte Rocío y contagia la emoción.
“Para perros que pasan por procesos de recuperación de columna, mi recomendación siempre es Gelipet. Dependiendo de si requiere o no cirugía, no importa, el Gelipet le va a ayudar”, concluye la MVZ López Meba.






